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Un broker es la empresa que se encarga de ejecutar las operaciones de compra y venta de activos financieros en los mercados de los inversores. No es más que un intermediario entre los inversores y el propio mercado.

Hoy en día, la mayoría de las órdenes de los inversores se realizan a través de las plataformas de inversión, que ofrecen los Broker online.

Para elegir el borker con el que queremos operar, tenemos que atender a estos aspectos

  1. Activos que ofrecen
  2. Buena Regulación 
  3. Reputación
  4. Comisiones
  5. Spread
  6. Plataformas de Trading
  7. Comisiones/intereses
  8. Ofertas de apalancamientos ( Europa 1:30 o 1:100)
  9. Atención al Cliente 

Técnicamente, se supone que un bróker debe evaluar tu adecuación de capital, y se supone que solo se permiten nuevas cuentas si el propietario de dicha cuenta tiene los activos suficientes como para ofrecerle una cuenta con margen. Y es que, con todo, el bróker toma dinero prestado en tu nombre para ofrecer apalancamiento, y necesita un respaldo en forma de activos (por parte del trader) en caso de que tus pérdidas sean enormes o pierdas todas tus inversiones. En la práctica, realmente, los brokers ya no se molestan en investigar los activos e ingresos que tienes, ya que tienen la capacidad legal de sacarte de en medio en cualquier momento.

Se supone que el bróker no solo debe comprobar si tienes algo de capital disponible para invertir, sino también si puedes permitirte el tener cierto dinero destinado a especular. Otra vez, solo unos pocos brokers (de haber alguno) comprueban los antecedentes financieros de sus clientes. Como mucho, los brokers más sofisticados utilizan servicios de identificación y de verificación de antecedentes. En los EEUU este proceso también incluirá una revisión de tu puntaje de crédito, llevada a cabo por una de las tres agencias que se dedican a comprobarlo. Por supuesto, en caso de haber cualquier disputa, basarte en las formas de apertura de cuentas te pondrá en una posición débil frente a la hora de negociar frente a un bróker que puede haberse comportado de forma negligente.

Regulación de los Brokers

La gama de regulaciones alrededor del mundo es de lo más variada. Algunas jurisdicciones tienen normativas prácticamente todo, mientras que otras no regulan casi nada. Puedes imaginarte cuan estricta es la regulación de un bróker en base al grado de sofisticación de un país: muy grande en los países del G7, menos exigente en los siguientes 20 o 30 países, y baja o inexistente en el resto del mundo. Encontrarás, además, un grado igual de rigor o de laxitud en asuntos bancarios o impositivos. Algunas jurisdicciones tienen una política de poca regulación o bajos tipos impositivos para poder atraer a la industria del corretaje, mientras que otros estados utilizan una regulación muy estricta o altos impuestos para mantener alejado al sector.

Y más importante, algunos países colocan al Forex en la amplia categoría de los “valores”, y no cuentan con un tipo de regulación diferente para cada campo. Por ejemplo, en Bahréin la agencia regulatoria es el banco central y en Kuwait la Cámara de Comercio, mientras que en Dubái en los Emiratos Árabes Unidos cuentan con una Autoridad de Servicios Financieros (DFSA).

Los gobiernos con agencias regulatorias para Forex son:

También hemos añadido Chipre a la lista. Cada regulador gubernamental tiene una web que muestra a cada broker registrado. La Cyprus Securities and Exchange Commission (CySEC), por ejemplo, cuenta con una lista de más de 200 nombres. El ASIC, la Australian Securities & Investments Commission, no cuenta con una lista de nombres pero, si ya cuentas con el nombre, puedes buscarlo en su web. Noruega no cuenta con su propio sello de aprobación para brokers de Forex pero cuenta con una lista de compañías con licencia para ofrecer servicios de Forex en el país, siempre y cuando estén reguladas por otro país.

Si vives en un país en desarrollo sin una industria de corretaje, siempre deberías escoger un broker procedente de un contexto regularizado, incluso aunque conlleve más papeleo y otro tipo de actuaciones burocráticas. Esto se debe a que la mera presencia de un regulador te da más comodidad respecto a tu inversión de capital y sobre cualquier retorno que puedas tener con tus inversiones a la hora de retirar tus fondos o cerrar la cuenta. Éste es el propósito original de la regulación estatal: asegurar que el bróker no roba nada del dinero del cliente.

Otro propósito es asegurar que los brokers no presionan a los clientes para sobreinvertir únicamente con el propósito de generar mayores retornos, y también el de diferenciar entre brokers (el intermediario) y los consejeros. Además, debemos destacar que la velocidad de los precios de Forex, la disponibilidad de 24 horas y el pequeño tamaño típico de cada trade contribuyen a que el usuario decida agitar su cuenta y ponerse a invertir sin ayuda alguna del broker. Esto, sumado a la pequeña carga regulatoria con la que cuenta en comparación con el mercado bursátil, es una razón clave para que los brokers se adentren en el sector del Forex.

En países más grandes como EEUU y Reino Unido existe una distinción entre bróker y consejero, con diferentes tipos de licencias y reguladores. En los EEUU, los brokers son supervisados directamente por la Financial Industry Regulatory Authority, una organización reguladora creada por la propia industria del corretaje. Los consejeros, por otra parte, están supervisados por la Securities and Exchange Commission o por la Commodity Futures Trading Commission. En Francia, una agencia supervisa ambos tipos de actividades: la Autoridad de los Mercados Financieros, o AMF.

Por si eres nuevo en esto, las marcas más fiables son las de EEUU, Reino Unido y Europa. Tu siguiente opción sería la de un broker localizado fuera del país del regulador pero que lleva a cabo actividades en dicho país. Si eres cliente de un broker de los EEUU pero resulta que tu cuenta está en un país extranjero, siempre puedes contar con el regulador norteamericano para que escuche cualquier queja o reclamación. El broker menos recomendable es aquel que opera solo en un paraíso tropical y que clama estar regulado por la organización de un tercer país como Ucrania o Dubái, donde pueden no prestarte atención alguna o no involucrarse en la creación de un proceso de reclamación.